Entre 1889 y 1890 la Casa Editora de Juan A. Alsina, de Buenos Aires, recogió, en cinco volúmenes, bajo el título de Entre nos (Causeries del jueves), colaboraciones que Lucio Victorio Mansilla envió a El nacional desde 1879 y la serie que el diario Sud América publicó los días jueves a partir de 1888. Dicha edición es hoy una rareza. Tampoco son fácilmente asequibles los dos volúmenes (IX, 1928; XXXIII, 1930) que forman parte de la colección “Grandes Escritores Argentinos,” de Jackson. Una edición más manuable era, pues, necesaria. Es la que ahora comentamos, incluida en la colección “El pasado argentino,” que dirige Gregorio Weinberg, como “Homenaje al autor en el 50° aniversario de su muerte.” El cuidado del texto, reunido en un solo volumen, de fácil manejo, y el “Estudio preliminar,” estuvieron a cargo de Juan Carlos Ghiano, ampliamente conocido como escritor y como estudioso de las letras argentinas.

Mansilla perteneció a una familia distinguida por su posición social y por su actuación política, desde la época de Rosas hasta el período de la “Organización Nacional.” Viajero por Europa y Oriente en su juventud, polemista y funcionario durante los gobiernos de Mitre y Sarmiento, periodista y legislador, capitán en la guerra del Paraguay y comandante de frontera entre los Ranqueles, amigo y adversario de varios presidentes de la República, es también uno de los prosistas más destacados de la “Generación del 80.” Personalidad versátil, mezcla de individualismo liberal y de conservadorismo aristocratizante, sin cultura sistemática pero rico en lecturas y experiencias vividas, escéptico y mundano o idealista pragmático, con fondo romántico y actitud positivista, acaso sea la figura típica de una de las épocas más discutidas de la cultura argentina.

Autor de memorias, recuerdos de viajes, diarios, retratos, ensayos históricos y estudios morales, toda su obra gira en torno a lo que Ortega y Gasset llama “el yo y su circunstancia.” Subjetivista que apoya la validez de lo personal en ciertas líneas del cosmopolitismo unlversalizante, es un fino analista del alma humana y un agudo crítico de la realidad argentina. Su originalidad no radica tanto en la cantidad de motivos y en la variedad de temas nuevos que introduce en la por demás abierta ideología de sus contemporáneos, sino en el enfoque personalísimo con que discute todo y en las cualidades de su estilo, desigual, pero siempre vivo y a menudo sorpresivo. Los virtudes individuales, los valores sociales, los intereses del pueblo y de la nación, la condición humana afirmada en la libertad, la dignidad cíviea y la tradición cultural son los objetivos que mueven su pluma. De ahí el interés de toda la obra de Mansilla, y en especial, el singular atractivo de estas causeries, tan deleitables como instructivas, algunas de cuyas páginas son verdaderas joyas de la prosa hispanoamericana de la segunda mitad del siglo XIX.