El autor es un distinguido catedrático de la más vieja y meritoria de las universidades bolivianas, la de San Francisco Xavier de Chuquisaca. La obra es una de las varias que ha dado a la estampa y merecido por ello el buen nombre y celebridad de que goza.

Antes de abordar el tema en sí, el libro que se reseña empieza con la relación del régimen de educación en los tiempos de la colonia y en los que lleva el país de vida independiente, con especial detención en lo estrictamente universitario. Entra luego a perfirlar el espíritu que domina en las universidades latinoamericanas, de regirse por si mismas, y cuya acción efetiva de logros en ese sentido tuvo principio en la ciudad argentina de Córdoba. Pasa a relatar lo que de esa acción se efectuó en Bolivia hasta conseguir, en 1930, la autonomía de que hoy gozan las universidades bolivianas. Analiza ese régimen con el doble criterio del profesor y el abogado, entrando en una serie de consideraciones tan atinadas como juiciosas. Muestra, con la serenidad y la imparcialidad que caben en materia de tan subida importancia, el estado actual de nuestras casas de estudio y asi los frutos obtenidos de su régimen autónomo como las experiencias no siempre gratas recogidas del mismo, sin ocultar aquellas de sus fallas que deben ser puestas en evidencia.

Concluye la obra con una apreciación acerca de la reforma universitaria en sus conexiones con la universidad misma, resumen en el que el Dr. Durán expone sus ideas personales acerca del tema y formula conclusiones que, salvo tal o cual diferencia de menor cuantía, coinciden con las de muchos dirigentes universitarios que se han referido al palpitante asunto.

Un solo reparo puede ponerse a este enjundioso y bien documentado libro: El de que, no obstante su esmerada preparación, parece haber sido escrito con alguna ligereza y aun precipitación. Ello se infiere de ciertos descuidos en la redacción, que no por leves dejan de ser advertibles.