Resumen

Siendo muy incompleto el registro de los nacimienlos y las defunciones en las Islas Filipinas, los demógrafos deben determinar las tasas vitales a base de encuesios, censos y otros datos similares. Los demógrafos de las Naciones Unidas Mendoza Pascual, Madigan y Avancena, y otros experios en problemas de población, estiman la tasa bruta nacional de natalidad en más o menos 50 nacimienios por cada 1,600 personas y no encuentran signos de un descenso significativo de la fecundidad en el curso de los ultimos 60 años. El acuerdo no es tan obsoluio en lo que respecta al nivel actual de la tasa bruta de mortalidad. En años recientes, Aromin has estimado dicha tasa en no más de 12.9 defunciones por cada 1,000 personas, en tanto que los demografos de las Naciones Unidas la han cifrado entre 25 y 31 defunciones por 1,000. Madigan y Avancena estimaron la tasa correspondiente a 1954–60 en 18.5 defunciones por cada 1,000 personas, aproximadamente, o sea, en un valor algo más alto que el de 16 estimado por Mendoza-Pascual. Existen tosas diferenciales por seciores urbanos y rurales, como existen también, diferencias variables en su magnitud.

La persistencia de una alta fecundidad y la presencia de una mortalidad en descenso hacen de Filipinas un país de muy rápido crecimiento vegetativo, cuya tasa se habría elevado a 3.06 por ciento al año entre 1948 y 1960. Sin embargo, es probable que la mortalidad no baje mucho de sus aciuales niveles durante el presente decenio de 1960–69, debido a la escosezde personal médico capacitado en los eectores rurales.

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